Nací en Santiago de Chile, el 11 de Marzo de 1983. Cuando tenia un año y medio, mis abuelos, tíos, padres y mi hermana Belén nos vinimos a Buenos Aires por problemas económicos. Llegamos a este hermoso país el 1 de Marzo de 1985.
Gracias a Dios mis abuelos son creyentes, así que desde niño tuve una base cristiana. Recuerdo que desde niño mi abuela nos llevaba a mi tía, a mi hermana y a mi a la escuela dominical de una Iglesia Bautista Fundamental que nos quedaba muy cerca de casa. Cuando tenía entre 8 y 10 años un maestro de esa escuelita, me habló de Cristo, pero yo no entendí lo que él me quiso explicar, aun no me veía como un pecador, así que no tomé ninguna decisión.
Un tiempo después, mi familia compró un terreno con tres casas en José C. Paz, así que los mismos que llegamos de Chile nos fuimos a vivir allí. Como los viajes desde la nueva casa hasta la Iglesia a la cual nos congregábamos nos quedaba muy lejos, mi abuela comenzó a buscar una iglesia bautista que nos quedara mas cerca, gracias a Dios encontró la iglesia Bautista Misionera de San Miguel, que en ese entonces se estaba recién formando. Recuerdo que a la primera reunión a la cual asistimos, estabámos reunidos en un pequeño local en donde no éramos más de 10 personas. El pastor de esa iglesia era Carlos Sexton. Con el tiempo esta iglesia creció mucho y comenzamos a ir a los campamentos de Palabra de Vida, yo cada vez que iba entregaba mi vida a Cristo. En esa semana de campamento mi vida cambiaba un poquito y me sentía muy "espiritual", incluso en uno de los campamentos, cuando tenía 15 años me decidí a estudiar en el instituto Palabra de Vida, pero no pudo ser porque mi mamá me lo impidió. Esos fugaces cambios que tenía solo duraban un par de días, después todo volvia a la normalidad. No hubieron cambio profundos en mi vida, aunque oraba y leía la Biblia no sabía lo que era disfrutar de la verdadera comunión con Cristo.
Cuando tenia entre 12 y 14 años me empezó a discipular Gabriel Vadura cuando era pastor asistente a tiempo completo en IBM San Miguel. En ese tiempo, Gaby me iba buscar a casa para hacer el discipulado, me llevaba a actividades de la iglesia, me aconsejaba, pero yo en vez de cambiar hacia todo lo contrario, ya que empezé a probar el cigarrillo, iba a fiestas y andaba en busca de una novia. Un pequeño paréntesis… doy gracias a Dios por la paciencia y la persistencia de Gaby…yo era incorregible.
En ese tiempo en el cual asistía a IBM San Miguel creo que recibi a Cristo en mi corazón como diez veces, ya que no tenía ninguna seguridad de salvación, es más, sentía mucho temor porque siempre me hacía la típica pregunta: "¿Si me muero hoy…donde me voy?" A pesar de no tener seguridad de salvación, mi vida seguía igual y ya no iba a la iglesia.
Crecí con un padre que bebe desde su niñez. Mi papá se crió con una familia con problemas con el alcohol, desde mi abuelo hasta mis tíos y tias tienen serios problemas con el alcohol. Mi abuelo era capaz de beber tres semanas seguidas y cuando llegaba a su casa golpeaba a mi abuela. Mi abuelo fue el que le daba de beber a mi papá desde que era un niño. Desde que tengo uso de razón mi padre tiene serios problemas con su adicción al alcohol. Desde mi niñez, mi padre toma a escondidas, asi que cada vez que le encontraba una caja de vino escondida, se la tiraba. Crecí en medio de conflictos entre mi mamá y mi papá por este problema.
A la edad de 20 años luego de dejar mi carrera de gastronomía, y de quedarme sin trabajo, mi ánimo empezó a decaer (para ese entonces, nos habiamos mudado a Hurlingam) a esto hay que sumarle los conflictos diarios que tenía con mi padre. El hecho de ver a mi papá sin buscar trabajo por mucho tiempo, verlo beber todos los dias sabiendo que mi mamá trabajaba casi todo el día para sostenernos, me provocaba cierto odio hacia su persona. La discusiones que tenía con mi papá me comenzaron a angustiar y a agotar mentalmente, ya que me guardaba todo, no lo hablaba con nadie para desahogarme. Legó un momento clave en el cual mi cabeza "explotó", luego de una fuerte discusión con mi papá. Comenzé a tener fuertes ataques de pánico, no podía dormir si no me inyectaban "Diasepan", lloraba constantemente, sentía terror a la muerte y por esa razón no salía a la calle, estaba asustado, temeroso de todo, no podía dormir sin la luz apagada. Evidentemente estaba sumido en una profunda depresión. Cuando me llevaron al psiquiatra( sin mi consentimiento) me dieron un tratamiento de dos sesiones semanales y 60 pastillas para dormir, las cuales tomaría en fracciones de 0,5 a 1 mg dependiendo el estado de ánimo. Cuando me dieron el tratamiento con las sesiones y las pastillas yo no queria saber nada de nada porque solo me tome una o dos pastillas que me obligaron a tomar y no fui a ninguna de las sesiones de psiquiatria. Creo que por alguna razón Dios me guardó de las filosofías y huecas sutilezas (Colosenses 2:8) para que confiara en Su poder. Empezé a buscar Dios de una manera desesperada, trataba de orar y de leer Salmos cada noche antes de intentar dormir. En toda mi vida nunca había buscado tanto a Dios como en esos días. En esa semana supe que la iglesia a la cual asistía cuando era niño, estaba orando por mí, asi que comenzé a ir a esa misma iglesia con mi mamá y mi abuela.
Yo lo único que queria era que Dios me librara de ese gran tormento, quería confiar en Él sólo para que me sanara de esa terrible "enfermedad". En esos días volví a recibir a Cristo, pero no noté ningún cambio, mi depresión seguía, tomé decisión solamente para que ese terrible desorden mental saliera de mi cabeza y asi poder descansar. Luego de esa "decisión" el pastor me comenzó a dar un discipulado, que era con unos libritos para completar. El 26 de Noviembre de 2003, luego de tener una larga charla con el pastor en la cual me aconsejó con la Biblia y me dijo algo que quedó grabado en mi mente…"la salvación no es un sentimiento…" y creo que me dijo esto porque yo le compartí que en mi decisión del dia anterior yo no habia sentido nada (esperaba sentir algo sobrenatural…creo). Luego de esta charla, el pastor me dio la segunda lección del discipulado, que se suponia, lo tenía que leer en casa y completarlo, en esa lección se explicaba como era Dios, su esencia, y su Eterno Plan. La madrugada del 27 de Noviembre del 2003 luego de pasar la noche sin poder dormir y de buscar consuelo en algunos Salmos y de mis clamores a Dios pidiéndole que me saque del pozo en el cual estaba sumido, se me ocurrió leer la segunda lección que el pastor me había dado para completar. Siendo las 5:30 de la mañana comenzé a leer algo que ya sabía y que había leído muchas veces. La lección hablaba del plan maravilloso de Dios para el hombre pecador, la muerte vicaria de Su Hijo Jesucristo (Juan 3:16) y de Su resurrección. Al leer eso, fue como si me hubieran abierto los ojos…reconocí mi bancarrota espiritual, mi condición de PECADOR, me vi perdido, sabía que con mi corazón lleno de PECADO no podía irme al cielo con Dios. Luego de leer que Jesús había muerto en una cruz para pagar TODOS mis Pecados y de entender que si yo creía que Jesús había muerto y había resucitado por mis pecados había un invitación para aceptar a Jesús como Salvador en mi corazón, sin dudarlo, arrodillado, tembloroso y llorando caí humillado a sus pies. Le pedí que limpiara todos mis pecados con Su sangre y que entrara a mi corazón… luego de hacer esta oración me pasó algo inexplicable, fue como si me hubiese sacado un gran peso de encima, la angustia y el llanto pasó a ser un Gozo y una paz indescriptible… un Gozo y una Paz que sólo Nuestro Señor da. Experimenté la realidad de la vida eterna (Juan 6:47). Luego de esta decisión mi vida cambió completamente (2ª Corintios 5:17). Pude perdonar a mi padre y le pedí perdón. Ahora me siento LIBRE de verdad (Juan 8:36).
Ya han pasado 5 años de esa hermosa madrugada y no ha sido fácil pues me he apartado dos veces, pero a pesar de mi inconstancia e infidelidad, la GRACIA de Nuestro Señor Jesucristo me alcanzó y me restauró. Hoy vivo con la paz y el gozo de la seguridad de una relación eterna con Él. Se que cuando abandone este mundo… estaré con Él para siempre!!
Muchas gracias por leer mi testimonio! No dudes en escribirme si tienes alguna inquietud por la vida espiritual. Mi dirección de correo electrónico es gorje83@hotmail.com.
"El da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; mas los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán."
ISAIAS 40: 29 AL 31