Hola, quisiera compartirte acerca de algo que un día sucedió en mi vida… en realidad antes que eso me gustaría decirte de cómo vivía antes de que aquello sucediera… nací en una familia católica, normal, nunca me faltó nada, estudiaba., me gustaba sacar buenas notas, era buena alumna, siempre viví con mi familia completa, mis dos padres y hermanas… podría decirse que fue siempre una excelente familia. En cuanto a mis amigas siempre fue diferente… cambiaba constantemente por diferentes razones… y cuando estaba atravesando la plena adolescencia había cosas que pasaban por mi corazón y que realmente me afectaban, empecé a sentir que interiormente no era feliz…. Siempre creí en un dios general, conocía su historia, es mas llegué a pensar que el estaba enojado conmigo, que estaba lejos. Sentía cosas que me hacían sentir vacía e inservible… pero un verano del 2001 me invitaron a un campamento… donde hubo también una lucha de pensamientos, pero hubo algo que sí me llegó, y fue la Palabra de Dios, entendí que ese dios en el que creía me estaba llamando a entrar en mi corazón, que sólo tenía que reconocer una cosa y tomar una decisión, primero que era pecadora, por el sólo hecho de nacer como hombre, por mas de que nada grave haya cometido, y decidir… saber que de la única manera que podía librarme de ese pecado era a través de la sangre de Cristo, ese fue el propósito de la historia que tantas veces había escuchado, pero nunca la había llegado a reconocer como parte de mi vida, y definitoria en cuanto a mi eternidad.. es por eso que hoy puedo decir que si en este momento muero, me espera la eternidad junto a Cristo, porque entendí que Él es mi salvador y que es el único camino, la verdad y la vida y que nadie llega al Padre sino a través de su Hijo. "Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." (Juan 14:6) No te voy a decir que todo fue color de rosa, no, muchas cosas empezaron a pasar por mi mente, pero después de que cada cosa pasaba me di cuenta que sin Dios nada soy!
"Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí (Cristo) y del evangelio, la salvará"
Marcos 8:35